Hipertemia y carcinomatosis peritoneal

La carcinomatosis peritoneal es una de las situaciones más difíciles en pacientes con tumores avanzados de la cavidad abdominal. Consiste en la extensión de la enfermedad tumoral a través de las superficies peritoneales que cubren internamente la pared abdominal, los órganos e intestinos del interior del abdomen. Estos tumores toman forma de nueces o grandes masas situadas entre las estructuras internas y alrededor de los vasos sanguíneos. Debido a esta ubicación y a su extensión, son tumores difíciles de tratar.

La hipertermia local profunda es una técnica no invasiva y disruptiva que se puede utilizar para tratar tumores malignos. Este tratamiento tiene los siguientes objetivos:
1. Obtener la citorreducción de la carga tumoral
2. Aumentar la penetración de los tratamientos oncológicos en el tumor
3. Generar una respuesta inmune favorable contra el tumor, mediante los linfocitos.

La terapia de hipertermia es de uso específico en casos en que la circulación y la oxigenación del tejido tumoral ya son escasos, es decir, en presencia de hipoxia. También está recomendada en casos en que la quimioterapia o el tratamiento radiológico necesiten un amplificador eficaz, ya que deben administrarse en dosis bajas para proteger el tejido circundante. Incluso en los casos de recaída, la hipertermia es un socio útil y a tener en cuenta, ya que las zonas del cuerpo previamente tratadas ya están afectadas. En los últimos años se ha iniciado un número creciente de estudios y proyectos de investigación sobre hipertermia con buenos resultados. En varios países europeos, los médicos oncólogos y radioterapeutas hacen un uso natural de la hipertermia como componente complementario y relevante en el canon de tratamiento del cáncer.

Los tumores digestivos, por sus particularidades anatómicas, son uno de los más favorables para recibir tratamiento de hipertermia. A veces, debido a que los tratamientos oncológicos pueden perjudicar los tejidos circundantes, es difícil llegar a los tumores ubicados en zonas abdominales profundas o entre vasos sanguíneos e intestinos. Los tumores gastrointestinales avanzados o metastásicos, con carcinomatosis peritoneal siguen esta regla.

En estos casos, la hipertermia local profunda ayuda a favorecer la penetración, en localizaciones difíciles, de los tratamientos oncológicos, destruyendo tejidos tumorales, sin dañar los tejidos sanos, y ayudando a la respuesta inmune a colaborar en la eliminación de la enfermedad maligna.

por J. Vidal-Jové, director

por J. Vidal-Jové, director