Cuarenta y alimentación

Efectos del confinamiento sobre la conducta alimentaria: te ayudamos.

La cuarentena, el confinamiento y las medidas de aislamiento, han sido claves en la situación actual y han tenido como objetivo la prevención, la contención y la reducción del impacto de la pandemia. No obstante, también han comportado un cambio en nuestro estilo de vida que deberá ser estudiado a largo plazo.

Estudios actuales como la revisión que publicó Lancet ya especificaban el estrés psicológico derivado de esta situación y agravado por sentimientos de frustración, aburrimiento, inseguridad o miedo, vinculados principalmente a el riesgo de no tener los suministros adecuados, crisis económica, contraer la infección o morir.

Este grado de estrés mantenido, tiene una repercusión sobre el normal funcionamiento del organismo, así como la tendencia a adoptar un estilo de vida poco saludable.

En los últimos años se ha estudiado la relación entre el estrés y la conducta alimentaria evidenciando que la mayoría de las personas bajo situaciones de estrés tienden a comer mayor cantidad de alimentos procesados, reducir la ingesta de frutas y verduras frescas, incorporar alimentos con índice glicémico elevado (tipo bebidas carbonatadas o chocolate) y aumentar el consumo de bebidas alcohólicas (vino y licores). Este comportamiento está especialmente enfatizado en aquellas personas que bajo situaciones de estrés usan la alimentación en un intento de sentirse mejor.

Sin embargo, los estudios actuales nos alertan que estas conductas no ayudan a la gestión del estrés. En un estudio reciente se demostró que un mayor consumo de carbohidratos no refinados (ricos en fibra) estaba relacionado de forma significativa con menor riesgo de depresión y ansiedad en comparación con el grupo control.

Por ello en Institut Khuab analizamos la “alimentación emocional”, actuando sobre las causas y los efectos derivados del estrés, así como, adaptando y reconduciendo las recomendaciones nutricionales.